El arte del exceso. El genio del exceso. De la guitarra a la canción. Del piano al que amó sobre el escenario. Del sexo que exudó.
La mente sucia que limpia.
Queremos ser héroes aunque sea por un día. Sentir que ha merecido la pena. Que hemos merecido la pena. Pequeños hombres de existencias grises, prescindibles, invisibles, escuchamos canciones, tenemos nuestros héroes y a veces, frente a un espejo, miramos de reojo y pensamos que somos diferentes. Que lo hemos conseguido. (...)
Una leyenda estaba entre nosotros. El domingo aquí mismo en Bilbao. Ayer en Madrid, donde dijo adiós. Tras bajar de un escenario. Su vida. Nada de lo que entendemos como enfermedad sería lo mismo sin él. El rock’n’roll, el funk, el blues, el soul, el gospel, el r&b le deben mucho. Nueva Orleans más. Buen viaje, señor.(...)
Y qué más da. Si era una mente libre, un espíritu sin paredes que lo atraparan. O era simplemente un caradura. Uno más de los que aprovecha que pasaba por allí, que era más listo, más rápido, más hábil, más imaginativo que los que le rodeaban. De verdad que da igual, no le des vueltas. (...)
Que sí, señores, que me parecen muy bien los trillones de buenos deseos que nos hemos dedicado los unos a los otros estos días. Pero también sabemos en el Río, de natural realistas como somos, que los nubarrones que se ciernen sobre nosotros no escampan para nada. Incluso podemos afirmar que arrecian. (...)
Indudablemente, nadie tiene derecho a exigir la vuelta al exceso, a las drogas, al alcohol. Pero era el Joe Cocker que nos deslumbró, que nos fascinó, que nos interesó. No por sus excesos en sí, sino por el halo de salvajismo que desprendía, de animal enjaulado que destrozaba garganta en rugido lleno de alma, de soul, de negritud alocada. (...)
El juego del destino, el que hace que nuestras líneas se junten con las de otros, seres sociales como somos, y así vamos tejiendo nuestras redes, sin saber nunca por dónde romperán. Se va Ian McLagan a los 69 años, y nunca se hubiera hablado tanto hoy de The New Barbarians si no hubiera acontecido lo de ayer. (...)
Irte de putas con Bobby. Fumar con Bobby. Beber con Bobby. Drogarte con Bobby. Soplar con Bobby. Y tocar rock’n’roll con Bobby. Soplar y convertir un saxo en voluptuosidad sureña para epatar al rockerito del norte, o al rockerito del otro lado del charco, para convertir sus canciones en pecados no veniales pero sí gozosos, en lascivos movimientos de cadera. (Por Josetxo Río Rojo y Jaime G. López "Desperdicios") (...)
Michi Oliva era ciego. Ya, y qué? Como Ray Charles, nos decíamos entre nosotros. Siempre lo llevó con su gracia particular, diciéndote viste? cada dos por tres, antes de su risotada. Pero era ciego en un mundo de dj’s y gente de radio. Nunca vi a alguien acariciar un vinilo como a él. Lo sacaba de la funda, lo acariciaba con sus yemas de los dedos, y sabía qué cara era, sabía que canción quería escuchar, y la aguja caía exactamente en el inicio de la misma. Era alucinante. (...)
Hace apenas dos meses Johnny Winter tocaba en Bilbao y Río Rojo contaba las sensaciones. Nuestro colega Desperdicios proponía un titular que ha resultado muy alejado de cualquier deseo y reconocía su admiración juvenil por un Winter entendido como camino hasta poder llegar a los grandes maestros del blues. Los que alimentaron al propio Winter, los que le alimentaron a él. Quede aquel escrito, tan reciente, como nuestro homenaje a alguien que nos habrá dejado físicamente, pero que siempre estará entre los grandes de esta enfermedad. Y como no, un incendiario recuerdo en directo... (...)
A pesar de que hace unos días la red se llenó de comentarios sobre la noticia de la muerte de Jesse Winchester, su propia familia aclaró que estaba gravemente enfermo, pero aún resistía. Hasta hoy, en que hace unos minutos han confirmado la noticia en su muro de Facebook. Y quien se va es un orfebre que ha sido capaz de conseguir auténtica emoción con una guitarra acústica. (...)
Brilla una leyenda. Pero hay leyendas que no son patrimonio de un territorio o un tipo de música. Lo son de su instrumento. Es curioso que en nuestro caso, la primera noticia del adiós de Paco de Lucía lo hemos leído en un corto de Javier Escovedo. Uno de los nuestros. Esto lo explica todo. (...)
Se llenarán las necrológicas de datos, de cifras, de canciones. Se llenarán de acciones? Se wikipediará la red, contando historias con fechas, con nombres, con títulos. Se llenará de acciones? Se alabará la figura de alguien que estuvo siempre imbuido del espíritu de una música, el folk, que sentía como el propio vehículo para sus acciones. Se alabarán estas acciones? (...)
Dice que éste es tiempo de hacer un repaso a lo que para cada uno ha resultado el año. Eso es. Lo que para cada uno. Cada uno lo ve de una manera y lo que para unos es envidia, para otros es sufrimiento. Así que no, nosotros no vamos a hacer repaso ni siquiera somero. (...)