
Ay, la vida, qué mala es. O a veces algunos nos empeñamos en hacerla más complicada de lo que debería. Claro, que también está la óptica contraria. La que dice que ya que es tan jodida, vivámosla sin tapujos, a tumba abierta, no, no somos nosotros los que la complicamos. Sea cual sea el punto de vista, unos más que otros pueden recopilar una serie de sensaciones vitales que a la mayoría les parecen imposibles. (...)