
Ahora que parece que comienza a estabilizarse el tiempo, que tras casi un mes de no ver el sol éste ha decidido quedarse, tal vez podemos comenzar esas rutinas que anuncian la temporada veraniega. Las faldas se acortan, las mangas se remangan y los espíritus se asilvestran. Y el Río, que es parte de la masa (como bien ha demostrado en muchas ocasiones), no se queda atrás. Y entre otras cosas, comienza la rutina del desempolve de discos básicos para estos tiempos. (...)
