
Hay conciertos que son la excusa perfecta para sudar. No el sudor que molesta al nacer por una actividad indeseada. No, hablamos del que sale de dentro, del que es el resultado gozoso de unas reacciones químicas que se producen en el interior de uno ante estímulos externos. Sí, durante la celebración del WOP Festival en el Pabellón de La Casilla de Bilbao, tuvimos momentos, más de uno, en que sentimos dentro ese proceso biológico. (...)