
Siempre quise viajar con J. en su camión.
Nos reuníamos en su habitación las tardes de aquellos veranos que aún se disfrutaban de otra manera. Bebíamos cerveza (gratis) y escuchábamos música. Hablábamos música. Bebíamos música.
J. sacaba su recién comprado saxo de tercera mano y trataba de hacerlo sonar.
El año que viene me compro el camión.
La misma historia una y otra vez. Grabábamos las cintas que iban a sonar. Los Burrito, la Charlie Daniels, la Marshall Tucker, Poco… Cuando se emocionaba era capaz de añadir hasta a Kenny Rogers. Tres cervezas después se olvidaba del tema. Pero compraría un camión. (...)
Nos reuníamos en su habitación las tardes de aquellos veranos que aún se disfrutaban de otra manera. Bebíamos cerveza (gratis) y escuchábamos música. Hablábamos música. Bebíamos música.
J. sacaba su recién comprado saxo de tercera mano y trataba de hacerlo sonar.
El año que viene me compro el camión.
La misma historia una y otra vez. Grabábamos las cintas que iban a sonar. Los Burrito, la Charlie Daniels, la Marshall Tucker, Poco… Cuando se emocionaba era capaz de añadir hasta a Kenny Rogers. Tres cervezas después se olvidaba del tema. Pero compraría un camión. (...)