
Horario vespertino (siete de la tarde) y lugar poco habitual para la visita de Strange Boys a Vitoria. Y de antemano, una Universidad es sitio adecuado para una banda que en un principio hizo del garage y el frat rock su tarjeta de presentación. Música lúdica nacida para la fiesta. Raíces en el sixties más desinhibido con toques de locura y gamberrismo. Pero poco de esto hubo sobre el escenario. (...)