
La eterna historia del blanco que quiere ser negro. Y el indescriptible placer de sentir ese final feliz, cuando lo consigue. Ese podría ser el epitafio que JJ Grey querría para su tumba, y el que grabarían en la suya todos y cada uno de los componentes de Mofro (los miembros negros son caso aparte). Ambos, juntos y disueltos, conforman uno de los combos hoy por hoy más calientes del firmamento rock. (...)