
Hay una faceta musical llamativa en muchos artistas actuales (digámoslo así, por no usar la palabra jóvenes, que no encajaría en todas las ocasiones) cuando deciden rescatar a clásicos del propio altar que ellos mismos se han ido construyendo y del histórico en el que relucen. Pero estas acciones pueden ser un arma de doble filo. (...)