Tiene que ser duro ser el cantante de un grupo que ha vendido millones de copias de varios de sus trabajos, ser el frontman de una banda que ha creado alguna de las canciones más grandes jamás grabadas en la historia de la música moderna, y sentirte atado de pies y manos. Porque no otra cosa son The Box Tops y The Letter (ver video), una canción que es gloria bendita, uno de los momentos más altos de la música de raíz negra, puro soul que todo el mundo ha oído, bailado y cantado alguna vez, y eso es lo que sentía Alex Chilton. (...)