
Cada género musical tiene sus propias reglas, sus tiempos, está anclado a diferentes estados emocionales, anímicos, porque no otra cosa es la música mas que el encauzamiento de unos sentimientos a través de unos acordes. Algo que para unos pocos es fácil de conseguir y para nosotros, que podríamos ser muchos, pero desgraciadamente también somos pocos, muy fácil de encontrar, a nada que estemos un poco atentos y nos dejemos llevar por nuestros impulsos. (...)