
Irte de putas con Bobby. Fumar con Bobby. Beber con Bobby. Drogarte con Bobby. Soplar con Bobby. Y tocar rock’n’roll con Bobby. Soplar y convertir un saxo en voluptuosidad sureña para epatar al rockerito del norte, o al rockerito del otro lado del charco, para convertir sus canciones en pecados no veniales pero sí gozosos, en lascivos movimientos de cadera.
(Por Josetxo Río Rojo y Jaime G. López "Desperdicios") (...)
(Por Josetxo Río Rojo y Jaime G. López "Desperdicios") (...)