
El juego del destino, el que hace que nuestras líneas se junten con las de otros, seres sociales como somos, y así vamos tejiendo nuestras redes, sin saber nunca por dónde romperán. Se va Ian McLagan a los 69 años, y nunca se hubiera hablado tanto hoy de The New Barbarians si no hubiera acontecido lo de ayer. (...)