
Quién dijo que en Río Rojo somos tipos sesudos, reflexivos, que andamos más de la mitad del día mirándonos al ombligo? Quién dijo que las barbas y el olor a vaca son nuestras señas de identidad? Acaso alguien piensa que vivir en esta mierda de mundo nos hace acercarnos al filo del suicidio? Venga, gente, sí y no. Estamos jodidos, pero aún tenemos cuerda y miseria para rato. (...)