
Cada género tiene una serie de parámetros marcados que le suponen una cierta ortodoxia o nexo común. Luego, ya cada artista será capaz de innovar, de avanzar, de experimentar, de calcar, de sentir las directrices marcadas, y nosotros de sentirlos como propios y exigirlos. Pero siempre habrá gente que sin salirse de los argumentos que marcan su trayectoria, consiguen, noche tras noche, cita tras cita, convertir su puesta en vivo en toda una auténtica fiesta. (...)