
Here in the valley, I’ve learned to settle down. Esta frase incluida en la canción que abre el disco, Woman at the well, parece encerrar parte de la esencia del nuevo trabajo de Israel Nash Gripka, o únicamente con su primer apellido, como quiere presentarse ahora. Un tipo de Missouri, que en 2006 se largó a Nueva York, y que recientemente se ha asentado en Texas, en un pueblo pequeño. (...)