
Finalizábamos la reseña del debut bajo su propio nombre, el ep Emancipated Hearts, con una de esas sentencias tendentes a la exageración que reconocemos usamos en abundancia: Así que pasen los años que sean, seguiremos viajando y soñando con el bueno de Dean Wareham. Y apenas han pasado unos meses para que podamos hacerla realidad. De hecho, ambos discos se solaparon en su gestación. (...)

