
Es refrescante que de entre una propuesta musical eminentemente indie, con sus ritmos electrónicos, bailables o autoreflexivos, como la que domina casi todos los showcases organizados alrededor del BIME, uno encuentre caminos que le lleven por senderos en los que el goce más que la autocontemplación sea la meta. The Parrots, el martes o The Excitements ayer, son ejemplos de ello. Y cómo no, Los Nastys. (...)