
De verdad, que Curve and Shake fuera presentado rondando los meses de verano nada debe influir en que lo reseñemos ahora en el Río. Desde esta barcaza es cierto que, más o menos, vamos cubriendo la actualidad, pero es que la de un disco nunca debería amoldarse a lo establecido como tal. Venga, hombre, no me irás a decir, por mucho que el mercado así lo mande, que comenzar escuchando Counting on you puede tener algún tiempo marcado. (...)