
Reconozcamos lo que ya dejamos por escrito hace unas semanas: que aquel disco de Hookworms, The Hum, a caballo entre los dos años, el pasado y el presente, crece escucha a escucha como incordio orgánico de brotes psicodélicos que es. Y muy seguramente no sea del todo correcto comenzar a hablar de Menace Beach con este planteamiento. (...)