
Podríamos dar salida a todo el arsenal de palabras comunes apropiadas para este caso. Patada en todos los huevos, sopapo sónico, puñetazo directo al mentón, apabullante apisonadora, brutal brigada de derribo, lascivo baile tribal, cañonazo en toda regla… Ya, no seríamos demasiado originales, ocuparíamos esos espacios que suman caracteres, y aún así, no faltaríamos en ningún momento a la verdad. (...)
