viernes, 5 de abril de 2013

Daniel Merino
El placer de no hacer nada haciendo todo



Cuando Daniel Merino presentó hace unas semanas en Bilbao su nuevo disco, ya lo dijimos: son gente de provecho, de mucho provecho, por más que digan lo contrario en la canción. Desde entonces, junto a sus Jeremías Johnson o en solitario, no ha parado de tocar en cuanto garito se ha puesto a tiro. (...)


Y es que, por más que le conozcamos personalmente y sepamos de su bonhomía, Daniel Merino es uno de esos tipos que vive la música con intensidad, adora, acaricia y resguarda las raíces musicales con las que ha crecido y, sabiendo que no hay otra, se lanza a trabajar y trabajar en directo unas canciones en las que intuimos retazos de su propia vida o de la imaginada y deseada. Y es ese trabajo el que debería dar sus frutos, porque sería una pena que canciones como las que conforman El placer de no hacer nada pasaran desapercibidas para el degustador de melodías.

Porque lo mejor de los discos es comprobar cómo van creciendo con el paso de los meses. Y darte cuenta que esas canciones son hoy aún más deliciosas que tras sus primeras y continuadas escuchas. Y eres consciente que esos ecos a la California más pop y soleada de los 60, al Young y Dylan del beso en la mejilla, a toda la música americana que nos ha alimentado durante tantos años, no son huecos. Son ecos que están en la raíz de todas y cada una de esas armonías que entretejen historias como Diferentes de los demás, Un hombre de provecho o Certezas absolutas.

Es ahora, con esta aún corta perspectiva, cuando entendemos que a pesar de la ironía que puebla muchas de sus letras, El placer de no hacer nada es tal vez su disco más luminoso, más satisfactorio e identificable.

Así que no extraña que esos ambientes nevados, rurales, fríos pero cálidos, del primer vídeo que acaba de lanzar nos recuerden tanto al Neil Young de pelliza y bufanda. Grabado y dirigido por Jon Bañuelos, vuelve a hacer que soñemos con esa idea que todos más de una vez hemos tenido como meta: El placer de no hacer nada.

Y seguiría siendo una pena que dejes escapar estas canciones.
Porque están llenas de vida.
*Compra el disco en La Produktiva Records
Suena la corriente: "El placer de no hacer nada" - Daniel Merino

4 comentarios:

  1. Pues no lo conocía, R. R. ¡Muchas gracias por mostrarnoslo! Me ha gustado mucho el vídeo, con el detalle de la lectura de "Walden" (de mi querido Thoreau). Sólo un único pero (como sombrerero), con tanta nieve no pega mucho un sombrero de paja. Por favor, que alguien le regale a este chico un Stetson de piel, como Dios manda, que se lo merece.
    Y basta ya de nieve y frío, por Dios! Quiero SOOOOL!!!

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    1. Mad, me da a mi que tienes tú una buena colección de Stetsons, así que ya te podrías estirar tú mismo, no?
      Merece mucho la pena Dani Merino, no te lo pierdas si pasa por Logroño...

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  2. Anónimo2:16 p. m.

    Este hombre tiene futuro....tiene como "Algo Especial"!

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