miércoles, 19 de septiembre de 2012

The Martian Disaster
El Cielo sobre el planeta rojo


Hace años nunca se me hubiera pasado por la cabeza que internet pudiera dar lugar al nacimiento de una amistad de largo recorrido. Claro, que hace años, no existía internet, pero hablo de cuando ya habíamos empezado a asumirlo como parte de nuestras vidas. Hoy, todo el mundo tiene alguna amistad de esas, incluso pareja, nacida en las pantallas de un ordenador. Pero las de cada uno, son las importantes. (...)


Cuando en 2003 nacía Río Rojo, enseguida se aproximó a estas aguas un tipo que un año antes había comenzado a escribir en la red sobre su enfermedad, que era la misma que la mía. Jesús Jerónimo disparaba desde el Cielo Vacío sobre guitarras, sobre canciones, sobre viajes, sobre libros, sobre amor, sobre el dolor, sobre la pérdida, sobre sueños, pero sobre todo, sobre el corazón y desde el corazón. Compartíamos más de un gusto, más de una pasión, y fuimos capaces de emocionarnos mutuamente.

Tiempo después nos pusimos cara en un, para nosotros mítico, Azkena Rock Festival. Y hasta hoy. Viéndonos a salto de mata, pero manteniendo la fidelidad a un sentimiento. Jesús Jerónimo escribió en el Cielo alguna de las historias más sentidas que se han dado en la red, y también quiso probar a hacer lo mismo con una guitarra en la mano.

Aquí, seguimos a su primera banda, Reno, fusionando las esencias de Galaxie 500 y Television con las raíces más oscuras americanas, disfrutamos de su recordada actuación abriendo para Steve Wynn y aún hoy lucimos orgullosos la desgastada camiseta que anunciaba su autoeditado Ten Times Lazy.

Posteriormente, pudimos catar, aunque solo fuera grabado y nunca sobre un escenario (la distancia es lo que tiene), la raíz stoniana y el glamour nacido del tuétano de Willy DeVille en su hispana encarnación, The Hairy Ladies.

Y este fin de semana pasado, decidimos que esa distancia no debía volver a interponerse, y que su nuevo proyecto, The Martian Disaster, era un motivo más que suficiente para el placer del reencuentro. Reencuentro que se torna feliz embriagado por esas guitarras de pura esencia americana, del desierto al mar, de Calexico a su/mi Springsteen, de Dylan a los varios bardos mayúsculos, y todo embadurnado con un matiz pop del que hace fresca la noche (termine como termine ésta) y apetecible de vivir el día.

Sepan disculparme Ágata, Ed, Juan y Rober, The Martian Disaster, y sepan disculparme quienes lean esto, por centrarme de manera tan personal en JJ. En un Cielo Vacío que debe arrancar de nuevo.

Pero he sentido que se lo debía. 
Y al fin y al cabo, de eso va esto. De sentimiento. De enfermedad. De rock’n’roll.

4 comentarios:

  1. Sin palabras. Abrazos enormes y definitivos!

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    1. No son necesarias. Abrazos siempre.

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  2. Bueno buenísimo, gracias por descubrirlo.

    Por cierto, ¿qué opinión te merece lo último de Calexico?, lo tengo ahora en escucha, me parece soberbio.

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    1. Encantado de que te guste.
      Respecto a Calexico, les tengo en cola de escucha , apenas le he dado un repaso rápido. Se me acumulan discos, pero le tengo ganas!
      Tomo nota de tu opinión.

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