
Joseba B. Lenoir sabe que fluctúa entre dos almas. La que le lleva a participar en bandas como Sexty Sexers, Sumisión City Blues, Max Gamuza, por citar algunas de una larga lista, y la que le enfrenta al público en solitario, acompañado por su guitarra, bombo, charleston, panderetas, maracas, voz y su colección de pedales. Ambas válidas, ambas rugosas, ambas fruto de circunstancias. Y su actual residencia en Barcelona y la crisis que a todos nos acorrala influye en su presentación como One Man Band. (...)