
Uno hubiera tenido la tentación de afirmar que la tríada de
inicio, My own fantasy, Need you y High es posiblemente el mejor comienzo, el
más energético y enérgico, contundente y fresco, escuchado en mucho tiempo.
Durante este año, al menos, seguro. Pero alto ahí, ¿estamos dispuestos a dejar de
lado la siguiente Another world, un pildorazo como si los Jam hubieran vuelto
con todo su esplendor rítmico y una buena dosis de mala leche soul? (...)