viernes, 18 de marzo de 2016

Dead Parties
La Triangu, Sopelana (17/03/2016)
Ciudad de acogida

Poco se lo pensó el señor Etienne Mamo al dejar su Australia natal para recalar en Barcelona. Bueno, no deja de ser un simple, y seguramente estúpido, decir. El caso es que abandonó la banda que tenía allí, The New Black, que se había ido poco a poco haciendo con un nombre, y aterrizado en Barcelona, comenzó el montaje de Dead Parties. Que presumiblemente podemos considerar un trío, acompañado de Tony Laming a la guitarra y Sarah Kost a las teclas y percusiones, ambos ingleses residentes en la misma ciudad. Y a ellos se acoplan dos o tres músicos más, según circunstancias y disponibilidades.(...)

Porque los orígenes pesan pero también ayudan, y ya han girado por Australia y han llegando a ser teloneros de The Drones en su visita a su ciudad de acogida. Pero más allá de las credenciales oportunas, la música, las canciones de Mamo y compañía tienen el engranaje que hace que puedan quedarse y marcar un territorio que tratan de no abandonar.

Si un single como Last Romance engancha directamente con toda la tradición del mejor jangle-pop de origen antipódico, demostrando en directo que su valor crece a cada escucha, otro como Desappear olvida en ese directo algunas atribuciones cercanas al baile para buscar un muro de sonido cercano al ruido e imbuirlo a continuación de pura melodía. Esa es la estela que dirige los pasos de Dead Parties, la consagración de la melodía pop embadurnada por distorsión, juegos de reverb y fuzz, teclados, ambientes etéreos en algunos momentos, arañazos y heridas en otros, excelentes guiños entre las dos guitarras, creación de brumas psicodélicas y recuerdos al baile propio de clubs de subsuelo. Llámale shoegaze si quieres, pero tampoco hace falta encorsetarlo. Pueden reptar en Take control hasta llegar a la esperada explosión noise y psicodélica, o como en In dreams of decadence, que presentan como su primera canción, donde van arrastrando bruma a lo largo de toda la interpretación, y sin embargo, no rehúyen ciertos tonos épicos propios del after-punk más de los 80. Y ni siquiera evitan sacar chispas de garage, aunque sin excesos, en Cannibal, o recordar hasta a unos Inspiral Carpets.

Eso sí, el Shadows on walls se convierte en una de esas canciones a la que hacen crecer tanto en directo como para llevarla a la enormidad y al fragor más pop.
Sin desperdicio.

Suena la corriente: "Last Romance" - Dead Parties


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