lunes, 30 de marzo de 2015

Pardo
Let It Stay (New H-Records, 2015)
Rock veraz


Una de las mejores cosas que puede hacer un disco es no engañarte, ser directo contigo, decirte que aquí está y que esto es lo que tiene para ofrecerte. Y comienza Send me back home y hueles a desierto, a frontera, a carretera secundaria, a espíritu nómada de vuelta a casa, a voz rota y atrapada, a aire americano y alma rock. (...)


Es la rota voz de Pardo la que durante menos de dos minutos establece un camino, en este caso acústico, que perfectamente hubiera funcionado como epílogo en lugar de prólogo. Tiene esa capacidad de abrir con músculo y cerrar con tino, de reflejar aires al universo country & western, al blues tamizado de folk, a referencias directas a unos Two Gallants circa 2006/2007 con los que tantos paralelismos encuentra en espíritu y sonoridad. Tras ese entrante, Song IV suena arrastrada, ya con la colaboración del bajo de Miguel Martínez y la batería de Adrián Seijas, caminando aún por ese far from home, con sabor a ventisca desértica, a polvo en la comisura de los labios. Sigue marcando camino hasta llegar a He’s slepping on your back y sus aires a rockabilly pasado por el tamiz rural del bluegrass y un Let it stay con ritmo de balada de porche y luna, de whisky y melodía nocturna, para que las cartas hayan estado lanzadas desde un primer momento, sin ánimo de cifrar, de esconder, de driblar al oyente. Esa es la grandeza de este segundo disco de Néstor Pardo bajo su nombre.

Un tipo que conoce el tuétano de lo que se trae entre cuerdas, ya que son más de diez años los que lleva entre ellas, desde que en su Galicia natal formara The Loveless Cousins, con clara sangre rockabilly, y que luego, trasladado a Madrid, cree junto a Roi Fontoira, corazón y alma de los tan actuales The Limboos, una banda más centrada en el rhythm & blues y swing como The Allnight Workers, con los que llegan a cubrir las espaldas en directos europeos de Lala Brooks, quien fuera miembro de The Crystals. Y Pardo demostrando que no hay límites estilísticos ni cortapisas emocionales cuando de lo que hablamos es de rock’n’roll y derivados. 

Como demuestra lo mismo el sello en el que ahora presenta sus canciones de recorrido y trago, H-Records, históricos del mejor garage-punk, del más punzante rock alambicado entre guitarras y urgencia. Disco que no deja escapar la ocasión de mecer canciones como Lost & Blue y sus quiebros soul entre ritmos de folk-rock, la frontera hispana que atesora My time ain’t long con el arrastre y tumbado vocal de un primitivo Tom Waits, el lloro afilado y nublado de Winter walkin', la distorsión que se cuela vital por entre Long gone man o el espléndido crepúsculo acústico de Thinking about you que despide el disco.

Nadie de los aquí implicados se escapa de dar fe de lo que para ellos es el rock’n’roll, cualquiera que sea la línea que recorra. Y así, el disco es claro. Y veraz.
*Compra el disco a tu dealer habitual o a través de H-Records
Suena la corriente: "Send me back home" - Pardo


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