miércoles, 9 de enero de 2013

David Bowie
Where are we now? (2013)
La nostalgia tras el cristal


Cada canción tiene su momento, su único instante en el que por primera vez te enfrentas a ella. Y es ese instante el que deja marcada la misma en tu memoria. Dos días desconectado de la red, más allá de alguna reflexión programada en el Río, por nuevos problemas familiares que han terminado tan bien como uno esperaba, me llevan a escuchar el nuevo trabajo de David Bowie desde una habitación de hospital. (...)


Frío gélido en la calle, y entrando unos agradecidos rayos de sol por la ventana. Somnolencia propia de la falta de sueño, y la irrealidad que irradian esas torres de babel de la obsolescencia programada del ser humano que son los hospitales. Y logras un mínimo de conexión para escuchar Where are we now? Una sombría, lúgubre, nostálgica melodía de uno de los autores más irreverentes que ha dado la música.

Pero no estaba retirado del mundanal ruido, alejado del sombrío panorama musical, social, económico y vital que nos depara esta maldita década? Bowie es Bowie, con él no van los lugares comunes, él se las arregla para que de una u otra manera su vida, su música, siga siendo motivo de sorpresa, de expectación. Sí, de marketing, en el buen sentido de la palabra, si es que éste existe para ella.

Y en marzo tendremos nuevo disco, The next day, y estará de nuevo con Tony Visconti, como en el espléndido Reality, su última obra hasta el momento, como en los antológicos Low, Heroes, Lodger, como tantas otras veces. Pero Bowie siempre ha estado presente, aún cuando muchos pensáramos que ya se había ido.

Where are we now, escuchado al sol en una fría habitación de hospital, unos hospitales que llevan estando demasiado presentes en nuestra vida desde hace dos meses. Y que desgraciadamente van a seguir estando. Y su nostalgia es una punzada, cuando sabes que todos pasaremos por ellos. Incluido Bowie.

Dónde estamos ahora?

6 comentarios:

  1. Es curioso, acabo de salir del hospital y ésta es la primera entrada que visito desde la cama de casa entre mis blogs favoritos.
    ...muy curioso.

    A cuidarse. Mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sabes, siempre ha sido muy curioso los mecanismos de unión que mueven todos estos papeles digitales. En más de una ocasión me he quedado sorprendido...
      Cuídese, caballero.

      Eliminar
  2. Como ya te comenté por facebook, tu primer párrafo lo podría aplicar a título personal en mi principio de año. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es la mejor manera de comenzar un año, pero es lo que hay.
      La mejor de las suertes, Johnny!

      Eliminar
  3. Anónimo6:28 p. m.

    Es curioso, yo asocio Berlín a un sentimiento de felicidad hedonista. Al poco de regresar de ese viaje, murió mi padre. Y fue cómo darse de bruces con la realidad. Los malditos hospitales, la desconexión con el mundo que sigue girando ajeno a tus problemas.

    Y va Bowie y canta “just walking the dead” y lo vuelve a clavar, una vez más, como siempre. Propio de alguien que hace mucho mucho tiempo que está de vuelta de todo.

    Y hace que me sienta menos solo, bueno en realidad, jodidamente solo, pero a la vez acompañado de gente que también está jodidamente sola.

    Ánimos Josetxo, sabes que aunque jodidamente solo, estás acompañado!

    Xesc "Son & The Holy Ghosts".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Xesc!
      No sé por qué, pero Bowie siempre lo asocio a ese sentimiento que tú dices, la soledad, será la influencia de su trilogía casi alemana...
      Pero sí, aquí andamos, y habremos de suponer que para bien.
      Abrazo.

      Eliminar