jueves, 4 de mayo de 2006

Se ha cabreado

Pues ya ves, querida niña, unos meses después de que el tercer vértice de nuestro triángulo cantara a su padre, a sus ídolos, a la vuelta al campo y al verde, huyendo de la esquizofrenia urbanita, se ha cabreado.

Vamos, que se ha crispado, como hago yo tantas veces, escupiendo una bilis que envenena si no se expulsa.

Y Neil Young se ha puesto en pie, ha agarrado su guitarra (eléctrica esta vez) y en tres semanas se ha limpiado por dentro, con un nuevo y desgarrado grito eléctrico. Grito que me lo trae en la mejor de sus formas, porque hay edades y personas que parecen no tener tiempo. (...)


Ya sé que no inventa nada, que tiene una (y dos, y tres) línea y se aferra a ella. Pero acaso la mayoría de nosotros (y yo menos aún, tercer vértice pequeño) somos siquiera capaces de mantener nuestro camino. Siempre le he pedido únicamente que siga haciéndome sentir.

Es un berrido desesperado contra quien se considera depositario de una verdad que no es más que la misma bazofia que dice combatir. Let’s Impeach The President se llevará todos los titulares, y seguramente le traerá los mayores quebraderos de cabeza.

De momento ya hay emisoras que han vetado el disco. Estaba claro. Comunista y antipatriota. Y encima ni siquiera es americano (sí lo es, y mucho, por tradición e idea de libertad). Pero me suena.

Antes de ponerse a la venta en formato digital, ya se puede escuchar entero. Y leer sobre él de primera mano. Más tarde llegará la copia física (supongo que esta delicadeza tampoco ayuda a ser tratado por según qué medios).

Sí, yo también me suelo cabrear. Y mucho.
Me gusta parecerme un poquito a él.


Suena la corriente: "Living with war" - Neil Young

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