jueves, 15 de enero de 2004

De color negro



Me llamó para que le llevara unos documentos. Era un ex socio de unos ex socios de unos socios de nuestra empresa. Así que me dirigí al barrio residencial de la capital paraguaya donde tenía su chalecito.

Nunca había sido santo de mi devoción. Era una persona muy relacionada con el antiguo régimen y que no evitaba ocasión para soltar sus soflamas.

En el porche, sentados a la sombra, preparaba un aperitivo. No se cómo, la conversación derivó hacia la política:

- El mundo empezó a ir mal cuando la ONU aprobó la declaración de los Derechos Humanos. ¿Quieres unas aceitunas? Sí, ya sabes, todo eso es una mierda de negros y comunistas. Toma, tu cervecita y ahora nos traen un poco de mandioca frita.

Me levanté sin coger el vaso que me ofrecía, y le dije que lo sentía, que tenía cosas que hacer.

- Oye, no te habrá molestado lo que te he contado, eh, no serás comunista, no?

Sin más explicaciones, contesté que había quedado con alguien en una librería.

- Coño, encima lees, pues sí, será que eres comunista.

Cuando salía de la casa, le contesté:

- Tu ceguera debe ser total, porque aunque no lo veas, también soy negro. Para ti, soy negro y comunista.

Desde entonces, siempre he llevado mi negritud con elegancia.

Así que si en los próximos tiempos tengo que viajar a Estados Unidos, cuando se dispongan a clasificarme según el color de mi peligrosidad (rojo, verde o amarillo), les diré que me marquen de color negro, negro y comunista.


Suena la corriente: "Sex Machine" - James Brown

miércoles, 14 de enero de 2004

De nuevo vestido

Aquí estamos de nuevo navegando, con las barcas para vuestros comentarios bien atadas al muelle (esperando que la marea no vuelva a llevárselas).
Todo lo que se perdió en la anterior riada, ya veremos si podemos recuperarlo. Alguna cosa se nos ocurrirá.

Pero de momento, otra vez vestido.

martes, 13 de enero de 2004

Río Rojo está desnudo

No, no os he cerrado el pico. Ni es una medida disuasoria antes los extensos comentarios que dejaba Johny (es una broma, eran muy agradecidos). Pero resulta que esta mañana me he desayunado con esta frase en la web de Blogspeak, el proveedor de comentarios que yo usaba: "Blogspeak está actualmente caído dado que los bastardos que lo alojaban han decidido suspender mi cuenta. No sé cuando se podrá resolver esta situación. Si no quieres que aparezcan errores Java en tu página, elimina el código. Gracias por tu paciencia".

Siempre he pensado que los comentarios son una parte indispensable de cualquier bitácora, con la misma importancia que el post que se publica. Pero el uso de recursos gratuitos tiene estas cosas. Así que en estos momentos Río Rojo se encuentra como desnudo, le falta algo esencial. Cuando tenga un ratito, me pondré a buscar una alternativa, ya que a tenor de alguno de los términos que se utiliza en el mensaje explicativo, esto va para largo. Si alguien no puede aguantarse, siempre tendrá la opción de enviar un correo, pinchando en donde pone el subtítulo de "Paseíto por ese río musical…"

Ay, la lástima es que mucho me temo se haya perdido todo lo que de bonito habíais escrito en cada ocasión. Lo siento.

Pues eso, la alegría de la huerta, o de la gratuidad.


Teleadicción



No soy un teleadicto. Es más, si hago caso a las encuestas sobre las horas de media que pasa una persona delante del televisor, he de asumir que soy un verdadero marginal. Como en tantas otras cosas, por cierto. O las estadísticas son erróneas (y hablo de cualquier tipo de estadística sociológica), o realmente soy un bicho raro. Muy raro.

El caso es que cada vez paso menos tiempo delante de un televisor. Mis ratos catódicos se reducen a algunos minutos generalmente el fin de semana. Ya ni los muñecos del guiñol logran captar algo de mi, por otra parte cada vez más escaso, tiempo. Vamos, que si mañana entran unos ladrones a mi casa y se llevan el televisor, puedo tardar varios días en ser consciente del robo.

O sea, que no sé si soy un freak, pero adoro a los que sí lo son. La parte más estrambótica del ser humano siempre llamará mi atención. Supongo que será una forma como otra cualquiera de sobrellevar la locura de vivir. Y no dejo de asombrarme ante una cultura donde una persona es capaz de demandar a las cadenas de televisión aduciendo que le han convertido en un adicto a la televisión. Y no contento con eso, les responsabiliza de los 23 kilos que ha engordado su esposa.

Una sociedad donde un tío que se fuma dos paquetes de cigarrillos diarios es capaz de demandar a quien se los vende, o el ceporro que solo se alimenta de hamburguesas y cocacola considera que la culpa la tiene quien le ofrece su alimento, está realmente enferma. Bueno, eso ya lo sabemos.

Pero de ahí a acusar a la televisión del hecho de que tu mujer haya engordado 23 kilos roza todos los abismos del desquiciamiento humano. O de la desfachatez más inaudita. Eso sí, disfruto con este tipo de basura.

P.D.: no quiero que cada semana este sea un tema recurrente, pero una vez más gracias a los que habéis estirado el dedo para los votos de Blogidol. Ahí sigo (ya solo quedamos 17), o sea, que vosotros mismos.


Suena la corriente: "Especially for you" - The Smithereens

jueves, 8 de enero de 2004

Mundo mundial blogueril...(o será borreguil?)



Llevo apenas unos meses con este tema de Río Rojo y algunos más en el mundo de las bitácoras. ¿Y qué es esto del mundo de los blogs, la blogosfera o como quiera decirse? Doctores tiene la santa madre iglesia, y no soy yo precisamente uno de ellos (y por cierto, una anécdota. Cuando iba a escribir esta frase hecha, no recordaba si era "maestros tiene…" o "sermones tiene…". Me voy a Google, meto entrecomillado "tiene la santa madre iglesia", y alehop, ya puedo leer 87 entradas con la frase de marras. Para que luego digan que escribir no es cosa de niños).

A lo que iba. Que no tengo ni idea qué es esto del mundo blog, ni si la intención es crear comunidad ni de qué carajo se trata. Para mí era una manera de charlar sobre música, al menos en un principio, cosa que ya había hecho alguna que otra vez por escrito o en las ondas, casi siempre al margen de la industria, excepto alguna que otra etapa en medios tradicionales (y no, no soy periodista). Luego, uno no quiere ceñirse a un tema tan cerrado, y va dejando que Río Rojo se convierta en lo que él quiera, vamos, en lo que a mí me da la gana en cada momento.

Porque siempre he pensado que los blogs no son otra cosa más que un método para que quien quiera grite, se sulfure, sufra, ría, enseñe, aprenda, pase el rato, alardee, se humille, y yo qué se más. En fin, una forma como otra cualquiera de quitarnos de encima nuestras neuras. Por eso todos me parecen respetables, me gusten más o menos.
Luego, voy conociendo a algunos más a fondo, y leyéndolos a diario, otros de manera más esporádica y muchos de manera puntual (entiéndase puntual como lo que es, un solo punto, una sola vez).

Y en muchos se habla de comunidades, de bloggers, se organizan encuentros, se especula sobre el creciente poder informativo de los blogs, su fama, se entra en luchas por visitas, por ser los primeros del ranking, crecen los odios y zancadillas, las lealtades irredentas… (reconozcamos que este aspecto "prensa rosa" proporciona buenas risas).

A mí todo esto me deja bastante frío. Discuto con Ella sobre este tema, pues aduce que no entiende esto de los blogs, y su actual fama, cuando toda la vida han habido webs personales. De hecho, creo que por llevarme la contraria, parece que ha soltado a la red una web, que niega sea un blog, cuya existencia estoy investigando en mis navegaciones nocturnas, con ese regusto especial que da el buscar señales ocultas de la persona a la que quieres.

Pero decía que me deja frío esa idea de "comunidad", aunque me hace gracia. Me parece un reflejo de las alegrías y miserias de toda sociedad, grande o pequeña, abierta o cerrada. De hecho, con echar un vistazo a mis enlaces se ve que participo en zalamerías varias como Blogidol o Amigo Invisible.

El caso es que el fenómeno parece que crece, y hasta la revista americana Wired (clásico entre los clásicos en esto de Internet) se permite editar un artículo sobre el tema de las bitácoras en España (ella, la revista, es la culpable de toda esta perorata que me estoy marcando). Ya oigo las voces: "Ya somos mayores", "Qué importantes somos", "España va bien", "España va mal, por eso hay blogs",...

En fin, para mí seguirá siendo una estructura de publicación sencilla donde techies, poetas, periodistas, neuróticos, criticones, amargados, descreídos, románticos, agendas vivientes, exhibicionistas, musiqueros, solidarios, escritores, en fin, gente normal, da rienda suelta a lo que quiere. Y no otra cosa.

Joder, vaya día llevo!
Doctor, me pasa algo?


Suena la corriente: "Somos los mejores!" - The Young Fresh Fellows

martes, 6 de enero de 2004

Día de Reyes



Lista de regalos recibidos el día de hoy:


  • alegría de estar con Ella


  • cariño de quien me quiere


  • llanto de quien sufre


  • calor de quien me abraza


  • frío de quien me olvida


  • confianza en mí


  • rubor por los políticos


  • lástima por tantas cosas


  • sitio donde dejar el coche


  • medicina para mi gripe

  • ...ah, y una corbata!

    Para un republicano, no está mal!


    Suena la corriente: "Static Transmission" - Steve Wynn & The Miracle 3

    domingo, 4 de enero de 2004

    Gripe



    Tarde griposa de domingo, lo que significa mucha radio, música, periódicos, algún libro, y si puedo, nada, nada de televisión. Para lo que hay prefiero una buena película escogida por mí.

    Y escucho sobre una parroquia de Valencia que estará abierta 24 horas al día. La modernidad llega a la Iglesia. ¿Le aplicarán la ley del botellón? ¿Intervendrá la autoridad competente cuando realicen cánticos a altas horas de la madrugada, como en cientos de salas de conciertos de toda la geografía? Qué cosas.

    Y leo que la campaña electoral estará centrada en el modelo territorial del país. Y me da exactamente igual, pues a mí el único territorio que me importa es la piel de Ella.

    Y ojeo en un reportaje sobre el Donosti Sound una entrevista a La Buena Vida. No me interesan para nada las etiquetas, solamente que su nuevo disco "Album" es una delicia, como casi todas sus producciones.

    Y navegando compruebo que he pasado una nueva criba en el tema de Blogidol, lo que empieza a asustarme. Ya sólo quedamos 23, y bueno, la verdad yo sólo esperaba pasar la primera fase, que luego eso de la fama siempre le vuelve a uno majareta y se olvida de sus amigos y termina desnudándose en la tele. De todos modos, gracias a los que lo habéis hecho, y también a los que queráis seguir votando con ese objetivo inconfesable, verme desnudo ante las cámaras.

    ¿Y si al final todo esto no es otra cosa que un efecto alucinógeno de esta dichosa gripe?


    Suena la corriente: "Album" - La Buena Vida

    viernes, 2 de enero de 2004

    Nueva cita



    Propósitos y más propósitos. Estos días parece que a todo el mundo le da por tratar de enmendar aquellas cosas que no les gustan. Pero lo curioso es que te lo cuentan, como si quisieran convertirte en garante de sus intenciones, en juez que sepa valorar los esfuerzos realizados para conseguir el cumplimiento del objetivo marcado. Incluso es un tema que se convierte prácticamente en un subgénero literario. No se si hay columnista de periódico que no nos haya anunciado a bombo y platillo los cambios que va a emprender en su vida de ahora en adelante.

    Uno es posible que sea un descreído de tomo y lomo, pero lo cierto es que muy poco le pido a la vida, única manera de no sentirse decepcionado, tal y como están las cosas. Y para no decepcionar a aquélla, pues tampoco yo le prometo nada, que bien conozco mis limitaciones.

    Así que aquí estamos, al inicio del año y a verlas venir. Y leo sobre dos inmediatos lanzamientos en disco que abren mi apetito. Por un lado, parece que Andrés Calamaro, en un gesto de magnanimidad hacia el común de los mortales, descenderá de su olimpo para regalarnos un nuevo grupo de canciones contenidas en lo que parece ser un disco "convencional". Hay dioses la mar de majos. Me gusta.

    Pero leo también sobre el regreso de una de las voces femeninas que más acompañó mi navegación por este río la primera mitad de los 90, Edie Brickell. Primero con sus New Bohemians, pero sobre todo en el 94 con un glorioso pedazo de sensibilidad folk y rock llamado "Picture Perfect Morning". "Good times" es aún una canción a saborear en los momentos en que se necesita un empujoncito para seguir navegando.

    Así que aquí me tendrá, esperando nerviosillo esta nueva cita (parece que ya está en las tiendas, pero no lo he localizado).


    Suena la corriente: "Picture Perfect Morning" - Edie Brickell

    miércoles, 31 de diciembre de 2003

    Deseo



    Gotas de vida,
    de calor,
    de cariño,
    de lágrimas,
    de amor,
    de deseo,
    de paciencia,
    de alcohol,
    para todos vosotros.


    Suena la corriente: "Strings of the storm" - Elliott Murphy

    martes, 30 de diciembre de 2003

    Off-line



    Cuatro días de desconexión vienen muy bien. Olvidar por un tiempo tu ciudad, tu mundo, tu trabajo, y hacerlo a conciencia se agradece. Y encontrarte con tu gente de toda la vida, la que sabes que siempre estará ahí, es reconfortante.
    Si además la desconexión eres capaz de extenderla al mundo virtual en que durante muchas horas nos movemos, mejor que mejor. Sin correo, sin webs, sin blogs, sin ordenadores que interfieran tu ritmo.

    Además, Madrid me ha parecido que estaba precioso. Es posible que fuera mi predisposición, pero incluso he llevado de buena gana las aglomeraciones casi inhumanas y los atascos infinitos. Y Madrid ya no es Madrid. Me fascina pasear por la calle Fuencarral saboreando decenas de idiomas, de acentos diferentes, de colores. Por mí que vengan miles, millones de ellos. Quiero perder nuestra identidad, o al menos mezclarla con la de otros, con la de cientos. La única Ley de Extranjería se la aplicaría a algún bigotillo que nos gobierna, para que se vaya a hacer guerras al fin del mundo.

    En una casa que antes era la mía, ahora completamente vacía, excepto una cama, que al fin y al cabo es de donde venimos y donde terminaremos. Y una ciudad que durante mucho tiempo fue mía.

    Pero está la vuelta a la realidad. A 300 y pico correos de los cuales el 70 por ciento son basura, al ordenador rigiendo nuestro ritmo, al horario de trabajo, a la rutina diaria. Al menos, también es una vuelta a Ella.

    Y por cierto, repasando un poco esta bitácora, encuentro que he superado la primera criba del concurso Blogidol. Sorprendente. Gracias a los que lo habéis hecho, y el aspirante número 46 sigue adelante. Así que si queréis seguir haciendo clic, ya sabéis...


    Suena la corriente: "The Essential" - Bruce Springsteen

    viernes, 26 de diciembre de 2003

    Viaje interrumpido

    Son estos días propicios para los viajes. Miles de personas se echan a las carreteras, vías o aires para olvidar por un tiempo los lugares donde se fraguan sus alegrías y tristezas, éxitos o fracasos. Familias o amigos se unen sin importar los kilómetros recorridos para ello. Y los viajes de estas fechas tienen un cierto halo de melancolía del que carecen, por cierto, los estivales.

    Incluso yo agarro mañana el coche para un viajecito a Madrid a ver a toda la gente que tengo por allí. Y siempre son agradecidos los encuentros.

    También sabemos que muchos de estos viajes tienen un mal final, y esos encuentros quedan interrumpidos para siempre, con el aguijón añadido de ocurrir en estas fechas. Tal vez sea el impuesto que tengamos que pagar por nuestro desarrollo tecnológico.

    Pero el viaje interrumpido que más me ha interesado estos días ha sido el de la nave europea Beagle2 a Marte. Tiene que haber llegado ya, o al menos tenía que haberlo hecho, pero aunque le llamamos, una y otra vez, no responde. Ni ella nos llama. Y nos ponemos nerviosos, pensamos lo peor, rozamos la zozobra. Imaginamos que puede haber tenido un problema inesperado, que todo esto es un mal sueño. Tratamos de no perder la esperanza.

    Y a mí me parece una terrible metáfora de la masacre que ocurre a diario en nuestras carreteras.

    Y como curiosidad, esa llamada que esperamos de la nave no es otra cosa que música, esa es la manera de comunicarse con ella. Y esa música son simplemente unas hipnóticas notas compuestas por Blur. Qué gran honor (por no entrar, en una espera tan incierta como la actual, en lo que hayan tenido que pagar, que, en este mundo, todo tiene un precio), pero qué terrible ansiedad debe estar provocando en ellos la espera. (Aquí podéis escuchar la sintonía, vía El País).

    Duro, pero es ley de la vida que nos hemos montado

    Suena la corriente: "Parklife" - Blur

    martes, 23 de diciembre de 2003

    Al menos no llueve



    No hay viajes, no hay reuniones, no hay llamadas de teléfono, no hay nadie en el edificio. Estos días sólo queda un desnudo árbol que ver por la ventana, un cielo plomizo y la dictadura de Kiss FM en el ambiente.

    "Por lo menos, no llueve", comentan por la oficina.

    Una llamada despistada pregunta por su madre, y no, por más que buscamos, aquí no está.

    Y pienso que igual nos hemos metido en un túnel, que llevamos meses aquí encerrados, que la vida ha seguido su camino, y nos la hemos perdido, absortos ante las pantallas del ordenador y la cada minuto más terrible dictadura de radio fórmula.

    Y el que no se consuela, es porque no quiere.
    Pues eso, que al menos no llueve.
    Hala, que ustedes lo pasen lo mejor posible, y hasta el viernes!


    Suena la corriente: "Whiskey for the Holy Ghost" - Mark Lanegan