lunes, 3 de diciembre de 2012

Two Gallants / Steaming Satellites
Sala Azkena, Bilbao (01/12/2012)
Con dos basta


Dado el aforo de la sala donde actuaban Two Gallants en Bilbao, ya se nos antojaba que aquéllo podría ser concierto de ciertas apreturas, de cercanía humana. Y más allá de las ciertas incomodidades, es en estas salas donde logras disfrutar de grupos que lo ganan todo en las distancias mínimas. Y eso que Adam Stephens y Tyson Vogel bien llenaron un escenario como el del ARF hace años. Y decíamos la envidia de dos colegas tocando lo que les gusta. (...)


Han pasado cinco años desde entonces, y siguen ellos dos solos llenando la tarima. Y alcanzando esos clímax de ruido y fiereza combinados con cortantes descensos a la placidez del folk americano. Ese que está embadurnado de suciedad del camino, de arena del desierto, de rabia por el mundo actual y de cinismo ante lo que nos toca vivir.

Two Gallants conjugan todos esos elementos, y, aunque pueda haber opiniones divergentes (que las hay, en esta misma santa casa), uno no echa de menos más sonoridades instrumentales sobre el escenario. Las guitarras de Stephens (en este caso la acústica sólo ocasionalmente, dando prioridad a los sonidos sucios y eléctricos que copan The Bloom and The Blight, su último disco) y el mamporreo continuado de Vogel a sus tambores les basta y les sobra. Ojo, les basta y les sobra en su propuesta, que nació como tal, y así han decidido que permanezca, en su pureza huraña. Con banda completa, Two Gallants no serían Two Gallants. Y si atisbamos ciertos momentos algo repetitivos, de cierta pérdida de intensidad, pueden bien ser achacados a la distancia que muestran en escena o alguna incomodidad derivada de algún problema de sonido.

Los cambios de ritmo, de la placidez a la contundencia, quedan establecidos desde el principio con Winter’s youth y el nuevo entorchado que es My love won’t wait. Pero su mayor fuerza, más allá de esos picos de energía reside en un cancionero compuesto de melodías abrumadoras, de su pasado y de su presente. Así, suenan como lo que son, grandes canciones, ese recordado Steady rollin’, Las Cruces Jail, comenzada con Stephens de rodillas ante su propio muro de sonido, o Song of Songs, uno de los momentos más impactantes de su nuevo trabajo. Y vuelven a contraponer la fuerza de una abrumadora Halcyon days con una deliciosamente acústica Broken eyes.

Two Gallants tienen su personalidad definitivamente establecida. Endureciéndose o relajándose, no sienten de momento la necesidad de buscar caminos que no serían los suyos. Y siendo sinceros, nosotros tampoco.

Y de aperitivo, tuvimos la actuación de los austriacos, completamente desconocidos para nosotros, Steaming Satellites. Sonidos psicodélicos, nerviosos e intensos que nos sorprendieron mucho más en directo que lo que antojaba una rápida escucha digital a su único trabajo, The Mustache Mozart Affaire.

Suena la corriente: "Song of songs" - Two Gallants



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