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miércoles, 26 de agosto de 2015

40 años de carreras, carreteras y truenos



Y cuándo debe ser la celebración de un disco? A los 25? A los 30? A los 40 años que cumple estos días Born to Run? Cada vez que lo escuchas? Seguramente cada vez que cae la aguja o quema el láser y comienzas a oír ese piano, y esa armónica, y oyes un portazo, y Ella baila en el porche. Y vuelves a llorar y a reír como has hecho miles de veces desde que aún sin tener muy claro quién eras, escuchaste aquella canción. (...)


Seguramente, la canción más importante de tu vida. Porque quisiste estar en ella, hacer lo que se cuenta en ella, soñar lo que se sueña en ella, amar y odiar lo que se ama y odia en ella. Por supuesto que juramos amistad eterna en los callejones y dolió cuando las mentiras nos mataron. Por supuesto que queríamos saber si el amor era salvaje y real, que queríamos largarnos de aquí porque pensábamos que habíamos nacido para correr. Y gritabas la desesperación de la jungla, y bailabas el vals mortal, y te desesperanzabas. Tonight in Jungleland. Por supuesto

Pero Thunder Road era tan tuya, que la hiciste camino, sueño y esperanza. Y ahora, cuando no quieres saber nada de cómo se grabó aquel disco, porque lo has leído mil veces. Cuando no quieres leer lo que supuso para tantas personas, porque sabes lo que fue para ti y tampoco querrán leerte. Cuando lo único que buscas es volver a escucharlo y volver a sentir lo que sentías, ahora que Ella se llama como Mary, ahora que Ella sabe que no eres ningún héroe, ahora que Ella sabe que le quieres y aceptó lo que podías ofrecer. Ahora que incluso olvidas a Bruce Sprinsgteen porque también a él le ves derrotado. O al menos, sus sueños. Aunque muchos no lo crean.

Ahora vuelves a oírla. Vuelves a escuchar Thunder Road. Y vuelves a llorar.
Porque la ciudad sigue llena de perdedores.
Y yo soy uno más.



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