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sábado, 24 de diciembre de 2011

North Mississippi Allstars
Keys to the kingdom (Songs of the South Records, 2011)
Recordando al gran hombre

Los discos de duelo tienden a espantarme. El autor interioriza la reciente ausencia del padre, madre, hermano, pareja, amante, amigo,…, y lo vuelca en canciones, letras y sentimientos. Y pretende que yo, oyente, empatice con los mismos. Pero me cuesta. No he vivido los vaivenes de la existencia del ser perdido, y sólo consigo sentir algo parecido si rememoro alguna ausencia personal o traspaso el umbral y realizo el increíble ejercicio de egoísmo emocional que supone imaginar la pérdida de un ser amado que aún me acompaña. (...)


En el caso de North Mississippi Allstar y su disco de principios de 2011 "Keys to the Kingdom", la historia me resulta distinta. Los hermanos Cody y Luther Dickinson, acompañados del orondo Chris Chew, rinden homenaje a su padre, Jim Dickinson. Pero este hombre sí que ha influido, y mucho, en los sentimientos que me han producido muchas canciones a lo largo de mi vida. Ha sido el alma y las teclas de decenas de discos que guardo en un panteón de la memoria. Así, que en este caso, sí logro sentir el duelo.

Y por otro lado, el disco en sí no empuja a la nostalgia o la tristeza. Están presentes todas las influencias habituales en NMAS, blues, rock sureño, sonidos del Nueva Orleáns pre y post Katrina, pero más desnudos que en otras ocasiones. Las canciones son más cortas y directas (solo la maravillosa Hear the hills se alarga, pero no importa en absoluto), y el espíritu más Stones se apodera de muchas de ellas, así como revolotean las melodías de los Cuervos (Luther es miembro fijo de The Black Crowes).

Hace dos años, Luther Dickinson grabó el emocionante "Onward & Upward", pocos días después de la muerte de su padre. Un disco acústico a flor de piel, donde composiciones del cancionero tradicional como Where the soul of a man never dies venían como un guante para lo que se intentaba transmitir.

Por eso, con toda la banda, el planteamiento ha sido distinto. Y han conseguido una obra de las que dejan huella, y una sonrisa mirando a quien ya no está.

Suena la corriente: "How I wish my train would come" - North Mississippi Allstars


2 comentarios:

  1. Anónimo6:15 p. m.

    Totalmente de acuerdo, uno de los discazos de 2011 en tributo a una de esas figuras un tanto escondidas de la historia del rock pero que está en (casi) todos aquellos discos que nos marcaron. Solo esperar que el letargo de los Cuervos reactive a esta magnifica banda.

    Jaime.

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  2. Exactamente. Un disco grande para alguien muy grande.

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