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jueves, 15 de abril de 2004

Verde tecnológico

Trabajo en un parque tecnológico, uno de esos espacios llenos de edificios modernos, infraestructuras de comunicación avanzadas, mucho césped y montañas rodeándonos. Vamos, un lugar idílico (de exageraciones está construido el mundo). Eso sí, idílico si no fuera porque es el lugar donde trabajo. Pero no me quejo (no debo, no debo).

Trabaja en un caserío, una casa antigua, rodeada de verde, donde mantiene una rolliza huerta y que no dista mucho del lugar donde tiene su prado sembrado. Un lugar idílico, si no fuera porque es donde trabaja.

Trabajamos juntos, porque su caserío está en pleno parque tecnológico. Todos los días monta en su carro, tirado por un burro (que imagino anciano y cansado), y avanza entre coches, antenas parabólicas, redes inalámbricas, emisiones satelitales, portátiles última generación, pda’s y toda clase de gadgets de última generación. Él no los verá, y ellos no le ven.

Pero me muero de gusto (y mucho) cada vez que veo la cara de lelo que pone cualquier visitante al ver al aldeano.
Él, no. Él, a lo suyo. Su trabajo.
Y yo al mío.



Suena la corriente: "Brothers and sisters" - The Allman Brothers Band