Es la economía, estúpido, declaraba hace casi 25 años un asesor de Clinton en plena campaña electoral, estableciendo una expresión mil veces usada desde entonces. Y mil veces que será usada, porque su poder de adaptación siempre parece intacto. Así que haciendo gala del mismo, podríamos decir Es el formato, estúpido. O cómo presentar un libro sin parecer que se presenta, convirtiendo el acto en una pequeña fiesta musical. De gente que ama la música para gente que ama la música. (...)
