
Cuando terminaron su galopante versión del Party till we die de The Rubinoos tras hora y media de actuación, los italianos Radio Days nos habían dejado a todos los asistentes con algo más que una sonrisa en la cara. Ese deseo irrefrenable de que la fiesta continuara sin fin, como si de un viernes noche se hubiera tratado. Porque el ambiente lo pedía, porque la música lo pedía, porque la mierda de vida de un martes por la noche lo pedía. Y porque el power-pop acelerado y lleno de melodía de la banda es de los que exigen la parafernalia del fin de semana. (...)
