Poco habría que demostrar cuando un disco comienza con una canción como Really Something, una melodía pop perfecta, una ambientación directa, sencilla, apropiada para la rutina diaria, pero con el brillo de lo que casi sin querer se convierte en misteriosamente atractivo. Sí, es jangle pop, pero elevado a la cumbre de la nostalgia, la melancolía y lo eternamente bello. (...)