
Cada disco tiene una intrahistoria personal para el que lo escucha que generalmente a nadie interesa más que al que la ha vivido. Pero nos empeñamos en contarla, por muy anecdótica que esta sea. Hace unos años, cuando quien esto escribe presentaba un estado de forma muy superior al de hoy, por más que mantuviera los mismos vicios y enfermedades que nunca ha curado, solía correr cada tarde algo más de una hora. (...)