
Pues que cuentan las crónicas que las modas llegan, arrasan, se largan por donde solían y dejan tras de sí campos yermos. Hombre, a ver, tampoco somos nosotros especialistas en modas, aunque reconoceremos que si éstas llegan en nuestro beneficio, mejor que mejor. Y no pretendemos averiguar cuánta gente se ha subido al carro de la psicodelia en los últimos tiempos, porque sabemos que dentro de poco habrán vuelto a doblar la esquina para olvidar el tema. (...)