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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Santiago Delgado y los Runaway Lovers
Quiero ser Santa (Hanky Panky Records, 2015)
Abrillantando tradiciones


* Autor: Jaime G. López "Desperdicios"

En la cultura anglosajona, especialmente la norteamericana, el género de los discos (conceptuales) navideños es una tradición instaurada en discos temáticos desde los tiempos de Bing Crosby o Frank Sinatra (solo o en compañía de la famiglia..., la real, no la otra). La primera generación del rock’n’roll tomó buena nota y Elvis convertiría en tradición también los lanzamientos navideños.(...)

Conviene aclarar que no se trataba solo de los himnos populares de esas fechas, sino como en el caso del Run Rudolph Run de Chuck Berry, la cosa se actualizaba, se le ponía electricidad y ritmo o se revestía de blues para contar las penas y desamores en estas fechas, como hizo el propio Elvis en Blue Christmas. Durante los sesenta, gigantes de la talla de Phil Spector, la gente del soul (como la banda base del sello Stax  Booker T & MG’s) o los grupos de garaje más rabioso, recogerían el testigo. Poco a poco la tradición fue languideciendo durante años, perdiendo calidad y más centrada en solistas afamados y trabajos de dudoso gusto. Hasta que en 2002 Brian Setzer decidió poner su macro-orquesta de swing al servicio del género con Boogie Woogie Chritsmas, cosechando ventas millonarias y girando durante más de diez años consecutivamente en el periodo navideño con el feliz hallazgo, y recién publicada la tercera entrega de la saga. Del éxito del experimento tomaron buena nota discográficas y artistas. Desde Chris Isaak al cachondo de Bob Dylan (injustamente zarandeado por semejante atrevimiento) muchos son los artistas que se han sumado al carro en los últimos años, incluso llegando hasta el indie con artistas como She & Him atreviéndose a reconstruir clásicos navideños de forma lánguida.

Por aquí, poco que aportar desde las incursiones de Raphael en pretéritas épocas franquistas, la cosa la verdad ha quedado enterrada en terroríficos programas navideños con presentadores carentes de vergüenza a la hora de destrozar manidos y casposos villancicos. ¿Esto es todo? No, amigos, por estas tierras y desde hace ya unos cuantos años Santi Delgado y sus inimitables Runaway Lovers se dedican a anunciarnos la llegada de la navidad con una postal navideña en formato musical, amén de sus actuaciones ad-hoc en los mejores establecimientos de la Villa. En su caso se han decantado por tirar más de humor que de horror carpetovetónico. Y como la cosa se iba agrandando con cada incorporación anual, este año han decidido recuperar todos esos temas y junto a nuevas creaciones lanzar un trabajo navideño en toda regla. Bajo el ingenioso titulo de Quiero ser Santa  (que les sirve de homenaje a sus queridos Alaska y Parálisis) desarrollan un desinhibido fresco de celebración navideña donde no todo es lo que parece. Mención especial, como siempre, a las artes del trabajo, es decir, al cuidado diseño, ilustraciones y foto interior, estos tipos saben cómo envolver un trabajo, en este caso si cabe más necesario. 

Y en esa tradición no profana de pasar de la tradición más ñoña y personalizar con humor el álbum de imágenes navideñas se mueve este disco. El repertorio transita entre el humor localista y contemporáneo con un ¡Hey, Olentzero! a cuyo protagonista alcanza la crisis y el desempleo, el material altamente inflamable no apto para menores  con El Bailón del Charlestón, que solventa con elegancia la escena más subida del disco, ecos a la nostalgia en la que uno puede sentirse retratado perfectamente, ¡Quiero un amplificador!, en nuestro caso nos conformamos con una guitarra que nunca llegó, o pildorazos directos al corazón del oyente cuya escucha deja nudo en la garganta, Tú no faltarás, juzguen uds mismos. No olvidan condimentar el banquete navideño con mucho twist y du-dua marca de la casa (La dimisión de Santa Claus, Oro Incienso y Twist) y adornar el árbol con pildorazos de pop y armonía (Ya llegó la navidad, Ocurrió en Navidad). Con los coros de los simpares Juanjo e Igor, que para sí los querría Dion, las guitarras de Santi e invitadas de Carlos Beltrán, el disco transcurre entre bailón y sentido. Y aunque como siempre se ayudan de alguna melodía pretérita o pegadizo estribillo ajeno, no se han atrevido con alguno de los clásicos anglosajones del género. Pensamos que alguna de las perlas escondidas del mismo, como el Christmas Island, les hubiera quedado de escándalo.

Nosotros, que como ya habrán intuido, somos amantes del género, ya tenemos una nueva pieza en la colección para hacerla girar en breves fechas. Así que ya saben, corran a su dealer más cercano para hacerse con el regalo más molón de estas navidades.
* Compra el disco a través de tu dealer o directamente a Hanky Panky Records
Suena la corriente: "Ya llegó la Navidad" - Santiago Delgado y los Runaway Lovers


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