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viernes, 27 de febrero de 2015

Euskodemos. Arqueología en Ferrocromo
Rock Underground Vasco 1981-1986 (Subterfuge Records, 2015)
Canciones y subsuelo de una escena


Cada ciudad, barrio, calle, club, escenario, tiene sus propios mitos. Una frase como otra cualquiera, con su parte de razón y la exageración invalidante habitual. La utilizábamos en el Río cuando rendíamos nuestro inmensamente pequeño homenaje a Josetxo Anitua cuando se iba en 2008. De la misma manera que podíamos haberla utilizado cuando hacíamos lo propio con Josetxo Bicho cinco años después. (...)


Y es que es cierto y no lo es. Sin duda, cada lugar tiene su propia escena musical, esa en la que todos más o menos se conocen, en la que la endogamia es moneda de cambio, en la que el incesto intelectual, y físico, es médula de los sonidos que recorren sus alcantarillas. Luego siempre habrá quienes salten desde ellas al centro, sea de la región, de la autonomía, del estado, del país, de ese más allá con el que todo el mundo sueña. Pero siempre quedarán decenas de bandas ocupando aquellas cunetas que un día brillaban floridas y hoy lucen matojos. Los que lo vivieron, lo recordarán o irán olvidándolo, según los casos. Y quienes por edad, por localización, por diversificación de intereses, ni siquiera supieron de su existencia, tendrán el placer de descubrirlo.

Porque en cada zona habrá un alguien que se empeñará en rescatar lo que de rescatable tuvo aquello. Que luchará contra sentencias que parecen ser inamovibles pero solo indican su falta de reflexión. Como aquella que afirma que los 80 fueron terribles. Pues sí, en parte, lo fueron. Y también fueron divertidos, excitantes, productivos, seminales, creativos, novedosos, lúdicos y lúcidos. El cronista musical Fernando Gegúndez, decano de muchas cosas, lo sabe, porque los vivió y los estudió, como hizo con los 60, los 70 o cuanta década sobrevivió. Por eso su encuentro con Subterfuge Records y el reciente renacer por parte de ésta de su marca Canciones desde la Tumba, ha sido fundamental para disfrutar de este Euskodemos. Arqueología en Ferrocromo. Rock Underground Vasco 1981-1986. Un rebuscar entre maquetas, de aquellas grabadas en cintas de cassette, y que como tales pasaron al ostracismo. Ayudado de algunos de los músicos presentes en la recopilación, de otros colegas, de gente interesada y otra no tanto, ha sido capaz de rescatar del ferrocromo unos pedazos de historia musical que merecía ser contada, pero sobre todo, escuchada. 

Como esos Neon Provos en los que militó Josetxo Bicho, tan suicidas como su grupo posterior, tan ácidos y enigmáticos como todo lo que le rodeó, y que se convierten en base y faro de todo el recopilatorio, y no sólo por la dificultad de rescatar un contenido prácticamente perdido; los vitorianos Revolver y su power-pop de pura esencia melódica y espíritu mod; la intensidad hipnótica de los bilbaínos Los Extraños, después Los Raros, por los que militó y cantó Jon Zamarripa, con bajos y guitarras abrillantando una energía oscura; los también bilbaínos Médanos de Singapur, contraponiendo la inocencia lúdica y gamberra de Todas las chicas, puro pop primitivo asimilable a los primeros años madrileños, con el arrebato punk de Camuflaje, antes de que de sus semillas crecieran Como Huele; el pop-rock de aire más adulto, por edad y sonido, de los pamplonicas Fiebre; el espíritu de unos Jam donostiarras, dirigidos por un Javier Sun, que llevaba a Los Scooters a derrochar melodías, pop, modernismo y nostalgia juvenil; el beat inmarchitable de los portugalujos Los Impecables, entre el amor humano y el surrealismo perruno de Saca tu perro a pasear, y con un Juan López que continúa hoy en día en el Lee Perk Trío; o la mordacidad entre la experimentación y el siniestrismo after-punk de unos Lo Del Perro que debían resaltar como un perro verde en la Ermua de mediados de los 80. Y todo ello vestido con dibujos firmados por el propio Josetxo Ezponda.

Fueron parte de ese otro camino que de una forma u otra se separaba de lo que supuso el Rock Radikal Vasco, que musicalmente estaba en sintonía con lo que escocía en los escenarios de Madrid, Vigo o Londres, se plasmaba en cassetes y ya si eso, en alguna ocasión terminaba en acetato.

No fue el caso de estas dieciséis joyas. Recuperadas a base de fe y cojones. Y por ello disfrutadas ahora de una manera mucho más intensa de lo que se hará en un futuro cuando el hoy es todo digital.
*Compra el disco a tu dealer habitual o a través de Subterfuge Records
Suena la corriente: "La misteriosa muerte" - Neon Provos



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