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viernes, 18 de julio de 2014

Steven Munar & The Miracle Band
Time Traveller (Miracle Records, 2013-2014)
El tiempo siempre


Y cuál es el tiempo y la fecha de un disco cuando es el mismo disco el que propone un simple viaje en él, cuando canta a un pasajero que lo mismo está aquí ahora que allí ayer o lejos mañana? Es el sino de los trabajos a caballo de dos años, que termine uno y pase desapercibido y sepultado por las novedades del siguiente. Aunque el desapercibimiento es, desgraciadamente, algo excesivamente común y alejado de toda lógica. (...)


Pero no, Time Traveller no merece ser consignado entre fechas porque su condimento huye de ellas desde la propia concepción del mismo. Vía crowdfunding y templado sin necesidad de que el reloj que domina la portada marque ninguna hora. Tal vez pudiera parecer que Steven Munar sabe perfectamente que la medida de días, semanas, meses y años que nos ponemos como cortapisas no va con él. Intuye que, una vez más, volverá a disponer de cientos de palabras de alabanza de una minoría que aprecia lo que crea y miles de vacíos ignorantes de una mayoría que engorda feliz en su vacuidad. Lleva ya tiempo en esto, desde la oscura época de The Walk y, sobre todo, los ambientes y creaciones que construyó como The Tea Servants (delicioso nombre, por cierto). Su origen británico y asiento mallorquín le confieren esa distancia espacial que une a un disco, en este caso, que firmado enteramente en otro país tal vez consiguiera mayor reclamo. Porque sinceramente, lo merece.

Son de nuevo trece canciones que navegan entre la exquisitez folk que puede embadurnar de pop, de rock, de gotas de jazz, de dulce psicodelia. Siempre ha sido así. Ese particular fraseo tan british no deja de ser una caricia para melodías de las que llegan para quedarse, como en Shiny day, uno de esos pop de sabor campestre, salazón de mar y espíritu vivo. Como ocurre en la apertura de Beneath the waves, que pareciera tiene la esencia de los recorridos atemporales, los que pudiera haber compuesto ahora o hace veinte años. No evita desarrollos que nacen del propio espíritu progresivo, como Vampires (It is a nights Part Two), o la suavidad de la psicodelia barroca de Time Traveller, la dulzura de No more begging for love o Where is the love? o los devaneos hacia ese jazz con gotas de funk de I’m not enemy. Y flotando, sin saber cómo explicarlo, pero sintiéndolo a cada nota, ese espíritu que nació hace años en Canterbury, en el folk británico y en un Kevin Ayers, otro mallorquín de pro, cuya presencia uno no puede disociar de los trabajos de Munar, por más que los caminos parezcan tomar en muchas ocasiones bifurcaciones muy distintas.

No sabes seguro qué dictará el oráculo aunque lo trate de dilucidar la languidez pop de What the oracle said, ni si su final instrumental Orient in Majorca es un homenaje con sabor a encuentro y despedida, pero, una vez más, Time Traveller contiene la magia que Munar lleva tiempo buscando y, lo que es de agradecer, esparciendo.
* Compra el disco a través de la web de Steven Munar
Suena la corriente: "Shiny Day" - Steven Munar & The Miracle Band



2 comentarios:

  1. Habia perdido la pista de los Tea Servants pero parece que gracias ti la he reencontrado. Me patrece genial este nuevo proyecto de Munar. Muy inglés eso si

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    1. Y tanto que es inglés... Pero todos los trabajos de Munar tras Tea Servants son muy interesantes, dales una escucha.

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