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martes, 27 de agosto de 2013

The Replacements are back...
...escucha el audio completo y discute su guardarropa


The Replacements han vuelto a tocar en directo, 22 años después de su separación, y uno no sabe muy bien qué es lo que debería decir, pero tiene muy claro qué es lo que siente. Esa mezcla de emoción y ansiedad, de envidia y frustración. No parece muy claro que vayan a alargar esta inesperada  reunión más allá de los tres conciertos que tienen programados en el Riot Fest americano, en Toronto, Chicago y Denver. Pero pocas cosas más deseadas podría haber que verles lanzados a una gira mundial. (...)


Su aparición en Toronto ya ha tenido lugar, el 25 de agosto, y en este bendito (de vez en cuando) mundo de internet, ya está colgado el audio del concierto completo. Son 23 canciones, 75 minutos de grabación casera, nada de oficialidades, pero con un sonido aceptable dadas las circunstancias. Al menos, aceptable para hacernos una idea de que cuando un grupo fue grande, a pesar de sus continuos devaneos etílicos y químicos, 22 años no tienen porqué aplacar su intensidad. Y es que suenan como un tiro. Paul Westerberg y Tommy Stinson como fundadores de la banda, demuestran que la energía, la melodía y la fuerza no son exclusivas de ninguna edad.

Tenéis al final del artículo un enlace para escuchar este pedazo de historia. Canciones entresacadas de todos sus discos, los siete oficiales tienen presencia en el set, canciones que han alimentado más de una mente, de un cerebro, de unos oídos mucho más jóvenes en su momento, pero que siempre han seguido acudiendo a ellos desde aquel lejano 1991 en que dijeron adiós.

Y es que Westerberg, los hermanos Stinson, Bob y Tommy y Chris Mars dejaron una huella más que profunda en quien esto escribe. Discos como Let it be (1984), Tim (1985) o Pleased to meet me (1987) fueron un poste de madera en el que agarrase para mantenerse en pie, en el que restregar la purulenta ingenuidad y urgencia de la maldita adolescencia (maldita y tan deseada cuando calzas ya varias décadas). Fueron la trilogía perfecta, que tuvo su prólogo en dos obras como auténticos disparos, Sorry Ma, forgot to take out the trash (1981) y Hootenanny (1983), y su epílogo en dos discos de cierta condescendencia, pero más que valorables, Don’t tell a soul (1989) y All shook down (1990), éste realmente una obra en solitario de Paul Westerberg firmada a nombre del grupo. Era el estertor, el inicio de la desbandada que llevó a Westerberg a iniciar una carrera en solitario que abrió por todo lo alto, con aquel maravilloso 14 songs.
The Replacements supieron aunar como pocos la urgencia del punk y el hardcore con el power-pop, la melodía y todos los sonidos que han enraizado la música americana, del country al folk, pasando por el blues. The Replacements tenían en su esencia, como pocos, todo aquello que hace que estas aguas, este Río, pueda fluir. Ahí el mérito y devoción que les profesamos.

Bob Stinson murió en 1995, de una sobredosis, algo que las continuas borracheras del grupo en directo y su flirteo con todo tipo de sustancias parecía anticipar. Y el bueno de Slim Dunlap, que tomó las riendas de la guitarra tras la expulsión de aquél, ha sido a la postre el causante no deseado de esta reunión. Dunlap sufrió un derrame cerebral en febrero del año pasado que activó a sus antiguos compañeros para ayudar a una persona víctima del desquiciante sistema sanitario americano. De ahí nació su vuelta al estudio con el single Songs for Slim, y su actual presencia en directo.

Acompañados por Josh Freese en la batería y Dave Minehan en las guitarras, Paul Westerberg y Tommy Stinson demuestran en esta vuelta que siguen siendo enormes. Seguro que el alcohol (al menos en cantidades industriales) habrá abandonado el escenario, pero no la juerga, la energía, la contundencia. Ni la ironía.

Sus primeras palabras fueron: 
Hello, sorry we took so long. For 25 years, we’ve been having a wardrobe debate… unresolved!
*Audio vía Slicing Up Eyeballs 

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