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martes, 26 de junio de 2012

Ben Vaughn
Los humores del creador de fondo


La música puede ser algo tan sencillo! Bien pensado, la música debería ser algo muy sencillo. Unos acordes, una línea melódica, cierta pericia instrumental, y canciones. Y un amor que te hace llegar a los recovecos más profundos y obtusos de la misma. Y si todo eso lo envuelves con una sencillez desarmante, entonces sí que te encuentras con algo grande. Algo que puede marcar una muesca interna, algo que irá creciendo poco a poco. Y aunque esté olvidado, está. Y gozoso el momento en que lo reencuentras. (...)


Porque hay gente que lleva muchos años en las catacumbas de la música, y sigue haciendo lo que le place con una humildad y sencillez realmente envidiables. Luego estamos los otros, los que nos complicamos en cualquier asunto, los que nos engolamos para cualquier frente, los que nos rebuscamos, y pocas veces nos encontramos. Por eso, cuando ansío ese remanso de música sencilla pero de un profundo conocimiento de su raíz, caigo en mucha gente. Y entre ellos, ahí está, callado pero presente, con su semilla bien plantada, Ben Vaughn.

Ben Vaughn y sencillez. Ben Vaughn y conocimiento enciclopédico de lo que se trae entre manos. Ben Vaughn y rock’nroll, pop, R&B, soul, jazz, free music. Un batiburrillo de palabras y términos que siempre irán unidos. Aún le recuerdo en el escenario del primer Azkena que se celebró en el actual recinto de Mendizabala, allá por 2003, como quien pasara por ahí, campechano, normal hasta asombrar, y con una maleta de canciones (y de vida) a su espalda realmente deliciosa. Porque este hombre a los 6 años cayó rendido ante una canción de Duane Eddy, y se convirtió en un auténtico adicto de la radio americana, esa que te permite descubrir la historia pasada y presente de una música que ya jamás abandonaría. Y tanto en su carrera compositiva, o como productor y colaborador de gente muy grande, o como compositor a sueldo de la industria de Hollywood, o como actual estrella de la radio, siempre lleva la elegancia como marca de la casa.

De su producción propia, algo inconstante y muy variada, tiene al menos cuatro discos de los que te llevan a pensar el porqué tú estás tirando tu vida. Aunque al menos, la acompañas de buena música. Beautiful Thing (1987), Blows your mind (1988), Dressed in black (1990) y Rambler 65 (1997) son un completo manual de la historia del rock y el pop. Pero es que tiene humor (Jerry Lewis in France), blues rasposo (Big Drum sound), baladas inolvidables (Shingaling with me), y pop, del de melodía redonda, clase y raíz en los clásicos. Porque qué si no son canciones como The man who has everything o esa joya mayúscula, Daddy’s gone for good. Y que quieres experimentos, pues ahí está el hipnótico Rambler 65, grabado íntegramente en el interior de su coche, un clásico Rambler. Ya hemos comentado, la ironía y el humor al servicio de la magia.

Y de sus colaboraciones, todos son nombres de ensueño. Comenzando por Marshall Crenshaw, que ya en el 86 le tomó prestado su I’m sorry (but so is Brenda Lee), pasando por Barrence Whitfield, realizó compilaciones sobre la vida y obra de Johnny Otis, produjo y tocó con John Hiatt, Gordon Gano, Alex Chilton, Charlie Feathers, Arthur Alexander, Alan Vega, Kim Fowley… Hasta hoy en día, o al menos ayer mismo. Un disco causante de tantas muescas en el corazón como The Salvation Blues de Mark Olson está producido por Ben Vaughn. Dos viejos conocidos del desierto (Vaughn tiene casa en el Mojave), juntos. Puedo imaginar más de una noche…

Un tipo cuyo último disco hasta ahora es Designs in music (2006), una colección de instrumentales de películas que no existen.
Un tipo que tiene como nombre de su actual programa de radio The Many Moods of Ben Vaughn.
Algo tan sencillo y definitorio, un nombre en el que cabe toda la vasta historia de la música que ama, y que te permite saltar de una rama a otra sin incongruencia.
Sus muchos humores son los que admiro.

Suena la corriente: "Daddy's gone for good" - Ben Vaughn



6 comentarios:

  1. Soy fan profundo de Mr.Vaughn, tengo toda su discografía y su primera trilogía me acompañó durante muchas horas en aquella época. Sabes, en el último disco de nuestro querido Chuck Prophet he visto más de Vaughn que de otros. No sabía lo de su programa de radio. Un grande (para unos pocos).

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    1. Es un grande que parece que todo lo hace sencillo! El primer vinilo que me compré de él fue Blows your mind, que creo que lo sacó aquí DRO (no puedo comprobarlo, el vinilo murió en una inundación que arrasó mi casa!). Y desde entonces, me enganchó.
      Cuando supe que tocaba en aquel Azkena de 2003, fue una de las alegrías del festival.
      Como dices, para unos pocos. Pero un tipo genial!

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  2. El bueno de Ben dignifica en trabajo del músico, ya sea creando bandas sonoras o discos tan indispensables como los que citas. Mi favorito "Dressed in Black". Es sin duda un tipo a reivindicar.

    saludos!

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    1. Para mí tiene aquella nostalgia del descubrimiento Blows your mind. Pero cada cosa que hace merece la pena, como bien dices.
      Abrazo.

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  3. Amo a Ben, ganas de verte Red! pronto llega otra avalancha de genios en escena! Bob, Bob !!!!!

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    1. Ahí estaremos, Joserra, que también hay ganas de compartir charla. Es una pena, pero no estaré en el RustFest, así que disfrútalo, y ya me contarás.
      Y lo de Ben Vaughn, ya imaginaba tu pleitesía!
      Abrazos.

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