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jueves, 24 de mayo de 2012

Lee Ranaldo
Between the times and the tides (Matador Records, 2012)
Sobre un nuevo camino


Será que en el Río siempre nos ha gustado nadar un poco a contracorriente, o que nos identificamos más con quienes avanzan por el borde en lugar del centro del camino, pero siempre hemos tenido una especial predilección por los segundos espadas. Personas que sin llevar a sus espaldas el mayor peso compositivo de una banda, sin ser las caras omnipresentes, sabemos que son el engranaje necesario. Vamos, los Harrison de la historia. (...)


Y siempre hemos visto a Lee Ranaldo en este papel. Thurston Moore y Kim Gordon parecían abarcar todo lo relacionado con Sonic Youth. Una de las bandas más importantes en el desarrollo y evolución del rock hacia sonidos y atmósferas que consiguieran llevarlo un paso más allá ha parecido estar siempre en manos del matrimonio. Todo parecía girar a su alrededor, incluidos los demás miembros. Y siempre al lado, el tercero en discordia, para quien la mayoría de las veces iban dirigidos nuestros ojos en los conciertos y nuestros oídos en los discos. Lee Ranaldo ha dado cohesión, prestancia y densidad a la banda, y su guitarra, aunque pudiera no parecerlo, insuflaba la personalidad necesaria para que la rueda girase.

Y es ahora, cuando la relación personal entre Moore y Gordon se ha roto, cuado todos volvemos los ojos al bueno de Lee para preguntarle si la cosa pinta mal. Si cabe la continuidad de Sonic Youth como la célula renovadora que tantas veces ha sido.
Habrá que esperar acontecimientos. Pero Lee Ranaldo nos presenta un disco, Between the times and the tides que para nada suena a proyecto paralelo en el que dar salida a correrías experimentales. El disco suena compacto, con personalidad, con entidad propia. El disco suena a pongamos los cimientos para una carrera que a partir de ahora va a tener que volar sola.

Y puestos a ello, se ha rodeado del propio batería de Sonic Youth, Steve Shelley, su antiguo compañero Jim O’Rourke, el teclado de John Medeski y la guitarra del Wilco Nels Cline. Vamos, una banda más que competente para que el disco obtenga la atención que merece. Ya después se verá cómo se lleva el tema al directo. Y lo cierto es que Between the times and the tides suena a cada uno de ellos, las influencias que cada uno aporta de sus bandas madres están presentes, pero lo hacen de manera cohesionada. Y la experimentación deja paso a un sonido más convencional, a un sonido que podría ser hasta comercial. Y no hay nada de peyorativo en esta afirmación. Al contrario, puede ser la constatación de que Ranaldo, efectivamente, encara las cosas ante la nueva situación. Porque Waiting on a dream y Fire Island (Phases) tienen claras deudas con la juventud sónica, pero Hammer Blows y Stranded son bellas canciones de pura base folk. Y dos joyitas como Off the wall y Lost (Planet nice) son puro pop, el espíritu de The Feelies o Dinosaur Jr vuela sobre ellas, son guitarras enfermas de melodía.

Cierto, descansando sobre la música hecha durante los años 90, y un ojo abierto hacia el futuro por venir.
Estaremos esperando.

Suena la corriente: "Lost (Planet nice)" - Lee Ranaldo



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